Antes de que existieran las redes sociales, éramos personas
sociales. Antes, nuestro tiempo pertenecía a la gente que queríamos y
valorábamos. Y además escribíamos cartas. Nuestro tiempo era dedicado a alguien
sin ser interrumpido y saturado por otras conversaciones o noticias que
interrumpen el momento maravilloso que compartes con alguien. Echo de menos
esas relaciones. Echo de menos las sonrisas, las dedicatorias y los cuentos que
intercambiábamos cada día. Y es cierto, sí, estoy nostálgica. He abierto las
cajas de pandora de mi armario y he visto fuegos artificiales de vivencias,
experiencias y sentimientos fugaces y duraderos. He tocado cartas, postales, regalos,
notas, fotos, historias infinitas… ¿Dónde ha quedado este mundo? Y lo que es
más importante, ¿cómo puedo recuperarlo?
EnCajónDesastre
jueves, 12 de mayo de 2016
martes, 15 de julio de 2014
lunes, 6 de enero de 2014
¿Objetivos?
Es fácil estudiar una oposición. Si se quiere y se sabe hacer.
Consiste en centrar los objetivos en tan solo una dirección, evitar que nada ni
nadie haga que eso cambie. Es muy importante determinar las horas de estudio
que se van a dedicar al día, cuáles van a ser las prioridades y cuándo los
descansos. De forma que, si eres una persona metódica y rigurosa con objetivos
claros, nada tendría que interrumpir ese crecimiento diario, ni siquiera la
suerte.
Pongámonos en otro caso. Digamos que la oposición es la
salida fácil, la respuesta impuesta, el resultado de una inercia social mal
definida. Y si por cualquier motivo se
opta por otras opciones, esta alternativa se ve como fracaso. Cuando no se
contempla otra cosa, cualquier objetivo que se aleje al implantado socialmente
parece un error. Así que todos estamos
opositando. Ensayo-error.
Durante estos meses de preparación del MIR me he dado cuenta
de muchas cosas. Una de las más importantes es que las cosas que no se quieren
no se consiguen, por definición. Si tu lucha no doblega al enemigo caes en
batalla. Y esto es una guerra. Mis objetivos fueron sencillos, conformistas y
superficiales: estudia lo que puedas y consigue lo que te den. Sin embargo, sin
una actitud de superación no se crece. Es decir, hacer un simulacro de examen
sin ganas y de cualquier forma porque aparece en el calendario no es luchar por
un objetivo; ni siquiera el resultado puede ser representativo. De manera que
continuar en el camino puede ser contraproducente, el estancamiento compara e
infravalora.
A menos de un mes del examen veo con perspectiva. Me
pregunto qué busco realmente, por qué estoy luchando. Y la entrada en el nuevo
año, me parece la mejor ocasión para recapacitar sobre lo que hago. Si cumpliese
este horario a raja tabla todo iría sobre ruedas.
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Despertarse: 7.30 h
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Horario de trabajo: 8.30-14 h y 16.15-20.45 h
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Cuando no se hayan logrado los objetivos de
estudio del día continuar 22.30-24 h
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Corrección de simulacros: 13-14 h
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Descansos: 11-11.30 y 18-18.30 y a partir de
20.45 h
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Deporte: 2 o 3 veces por semana, tras el estudio.
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Sábados: clases/programa de estudio/simulacros
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Domingos: descanso
Inconvenientes de vivir con tus padres:
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Horarios definidos por los demás
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Dificultades para estudiar en casa y para salir
a la biblioteca
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Problemas de disponibilidad de coches
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Acontecimientos familiares y vacacionales
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Problemas ajenos al estudio
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Distracciones constantes
A diferencia de eso, mis horarios han sido marcados por un montón de cosas ajenas al estudio. Básicamente, haciendo lo que me ha dado la gana cuando me ha dado la gana. Despertarme según lo cansada que estuviera, el deporte cuando me apetecía, periodos de convalecencia por gripes, descansos según el día. Días de estudio y días de absoluta procrastinación.
Con ello he llegado a la conclusión de la necesidad de tomarse las cosas en serio cuando hay un objetivo claro. Si el objetivo no es claro, no tiene sentido esa lucha, porque solo es dejar pasar el tiempo, evitar que llegue el momento, sabiendo en realidad que así no se va a llegar nunca. Cuando las cosas no aparecen claras en la cabeza hay que hacerlas claras, buscar alternativas, recapacitar sobre los objetivos y pararse a pensar lo que se está buscando.
Estoy segura de que todo sería mucho más fácil si dejáramos de hacer lo que se espera de nosotros y empezáramos a pensar en cuáles son nuestros verdaderos objetivos en la vida, qué es lo que realmente nos hace felices. Así que me paro y me pregunto. ¿Qué me haría ahora realmente feliz? ¿Cómo podría enfocar las cosas en esa dirección y ganarme la vida? Creo que para descubrirlo voy a pasar unas semanas en Alemania, buscar nuevas experiencias, movilizar un poco el alemán y echar algunos curriculums. Nunca se sabe dónde puede estar tu futuro, pero desde luego no se me ocurre mejor sitio para empezar a buscarlo :)
lunes, 11 de noviembre de 2013
lunes, 2 de septiembre de 2013
jueves, 18 de julio de 2013
Mi declaración de amor
Desde que te conocí,
positivizas mi vida.
Llenas de color lo monótono
buscando la mejor positción.
Positblemente,
focalice en ti mi atención
para hacer mi estudio positble.
Posit, post-it,
me gustas...
me gustas...
...Pure love...
domingo, 7 de julio de 2013
Declaraciones sobre el amor de John Lennon
Nos hicieron creer que el “gran amor” sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado.
Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacimos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable.Nos hicieron creer en una fórmula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia podremos tener una relación saludable.
Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio, y que los deseos fuera de término deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. Ah, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto.
Cada uno lo va a tener que descubrir solito. Y ahí, cuando estés muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien. Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia se practica a plena luz del día.
Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio, y que los deseos fuera de término deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. Ah, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto.
Cada uno lo va a tener que descubrir solito. Y ahí, cuando estés muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien. Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia se practica a plena luz del día.
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