Si piensas que no te atreves, no lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar, pero no
puedes, no lo lograrás.
Si piensas que perderás, ya has perdido,
porque en el mundo encontrarás,
que el éxito comienza con la voluntad del
hombre.
Todo está en el estado mental.
Porque muchas carreras se han perdido
antes de haberse corrido,
y muchos cobardes han fracasado,
antes de haber su trabajo empezado.
Piensa en grande y tus hechos crecerán.
Piensa en pequeño y quedarás atrás.
Piensa que puedes y podrás.
Todo está en el estado mental.
Si piensas que estás aventajado, lo estás.
Tienes que pensar bien para elevarte.
Tienes que estar seguro de ti mismo,
antes de intentar ganar un premio.
La batalla de la vida no siempre gana
el hombre más fuerte, o el más ligero,
porque tarde o temprano, el hombre que gana,
es aquel que cree poder hacerlo.
Rudyard Kipling
PD: Extracción del día 31/07/08 de mi cuaderno de bitácora. Triacastela.
Cuando parecía que todo quedaba por encima de uno, el camino continuaba, y la mejor forma de resolver el problema era seguir caminando. El camino parecía eterno, pero cada paso era una nueva motivación para continuar. Al cuarto día lo que fue una dificultad se convirtió en un reto, el reto fue la esperanza. Y así, cada peregrino amaneció como cualquier otro día de su vida, con un bastón en la mano y una caja de tiritas en la mochila. Porque no hay batalla más dura que el duelo contra uno mismo. Porque cuando nuestra fuerza de voluntad se pone pesada, no hay Pepito Grillo que le diga basta. Porque nos sorprendería saber lo resistentes y perturbados que somos. Y así sin más, y con una sonrisa radiante, hicimos la promesa de que ningún día sería el último hasta que no alcanzáramos nuestro objetivo.
"Fue otro camino rápido, con pocos problemas. Todo se lo debemos al chocolate reparador, ya que los cruceiros parecieron martirizarnos un poco más de lo previsto. Teníamos a una pilgrim lesionada, con tendinitis y tuvimos que hacer tropecientas paradas para que la muller acertara con las tiritas; desafortunadamente, eso no llegó a ocurrir. Un sutil empanamiento envolvía nuestro camino bajo la niebla y bosque engañado con chinarro. Solo tengo que decir para el recuerdo: "A mi donde me roza y por tanto me voy a proteger es la cabeza del primer metatarsiano" y la de "Yo sin la ciática, me iba con la mochila militar hasta París". Fue un camino cuanto menos interesante. Pero lo que mayor mención merece son los primeros kilómetros de travesía, aquellos bosques de the lord of the rings en espesa niebla y regados a modo de lluvia por un rocío impertinente. Robles, hayas y olmos y algunos pinos enredados en masas telaráñicas y tremendas subidas que hacían aparecer a los peregrinos como si vencedores de una guerra se trataran. Sin embargo, al caer el sol, desapareció el aquelarre."
1 comentario:
Usando el chocolate como "lembas"...interesante.
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