Pero el caso, y admito que soy una sensiblera, porque llorar he llorado un rato, es que son justo los sentimientos lo que nos hace vivir la película. La mezcla de una sencillez imprevista, naturalidad, una buena historia, un mejor guión, magia, colores y cuentos es lo que te hacen ver todas las caras de Camino; cuando está sola, cuando está con su madre, con sus amigos, cuando sueña. Como las ideas viajan por los sueños y los sueños por las ideas, como las represiones se evidencian en un ambiente donde solo cabe la devoción, la historia con su pasado y su presente, y las pequeñas historias de todos los que están alrededor que acaban construyendo la de esta niña.
Un dramón donde los haya, pero no esos agrios, sino de esos que te dejan con la boca dulce, porque han sabido "bailar" con el final al son de los cuentos de hadas. La realidad, es lo que tenemos, lo que se afronta, un problema serío que,en este caso, no tiene solución. Pero no por ello se pierden las ilusiones, esperanza manifiesta y más que envidiable, fuerza de voluntad latente, y de corazón, por supuesto.
Adoro al padre, siempre en un segundo plano aparente, pero en realidad con un peso decisivo en el film. Él es como es, nadie le va a cambiar, pero no es feliz, vive reprimido porque está cohibido a ser él mismo, perdió toda su vitalidad cuando se encadenó en una vida así. ¿Por qué acabó este hombre con su mujer? Es algo que no entiendo. Quizás Gloria, que nombre más propio dicho sea de paso, no fue así siempre, quizás de joven fuera justo como "Yeyé", Nuria, una jovencita con el espíritu libre y con muchas ganas de vivir la vida, a donde quiera que la llevara el viento. ¿Qué cambiaría en su vida para perder ese espiritu? ¿Otra madre censuradora?
Y el amor, la esperanza de mirar al horizonte y ver que lo hay, me impresiona. Es tan fácil perder esa esperanza que ver como la mantiene esta niña hasta el final, también haría que yo me cuestionase su beatificación. Y sí Jesús, un sueño, una realidad, una religión, todo cabe interpretarse dependiendo del momento de la película. Pero la pureza de cómo se vive todo con 11 años es lo que te engancha como espectador, ¿por qué no buscar toda la fuerza en Jesús?
La iglesia, sin embargo, pendula desde todos sus ángulos, a veces parece una solución, mientras que otras solo agrava el problema, y es ese agravamiento lo que justmente ven como penitencia. Hay que decir también que no es un ambiente de lo más común, si no que se vive la Iglesia desde una posición extremista, como es el Opus Dei, donde los significados van más allá de las espectativas de una niña, intentando apartar a la pequeña de todo lo que puede ilusionar a una niña de 11 años, como puede ser un vestido rojo de tirantes, escote y falda corta, participar en una obra de teatro como Cenicienta o recibir una carta de Cuco.
Sin embargo, todo esto no hubiera sido posible una excelenta banda sonora, compuesta por una combinación de temas muy seleccionados. No he encontrado mucho sobre ella pero parece que se usaron canciones como "Cigarettes" de Russian Red, "Estoy aquí" de Shakira o una versión de "The Morning After", original de Dover. Y los temas instrumentales no solo son apropiados, sino tan dulces como la propia Camino.
En fin, que podría comentar otro tanto de lo mismo acerca de la fotografía o del guión, pero me voy a remitir a copiar la bonita sinapsis de la obra:
Inspirada en hechos reales, CAMINO es una aventura emocional en torno a una extraordinaria niña de once años que se enfrenta al mismo tiempo a dos acontecimientos que son completamente nuevos para ella: enamorarse y morir. CAMINO es, sobre todo, una luz brillante capaz de atravesar todas y cada una de las tenebrosas puertas que se van cerrando ante ella y que pretenden inútilmente sumir en la oscuridad su deseo de vivir, amar y sentirse definitivamente feliz.
http://www.caminolapelicula.com/
http://www.caminolapelicula.com/

No hay comentarios:
Publicar un comentario