lunes, 11 de octubre de 2010

Revelaciones de media noche

En plena madrugada otra vez y siento despertarte, pero mi intranquilidad te saluda.

Fue algo más que un zumbido, fueron largas horas revolviéndome en la cama, de un lado para otro y aquí sigo. Sentada. Sin encontrar solución. Y no entiendo como es así, pues siempre pensé que las noches cerraban los días dando un portazo a los pesares. Creo que esto ocurre durante el sueño, actuando como una especie de filtro que diluye los problemas para hacer que la mente solo se centre en los aspectos más precisos de sí misma. El sueño reconforta.

Pero las noches sin sueño te cargan, te engordan, te obsesionan. Las noches sin sueño revuelven las ideas, amargan el genio y de cuando en cuando, agudizan el ingenio. Sin embargo hoy, mi ingenio se ve menudo, por lo que deduzco que es una de aquellas noches ¿recuerdas? cuando mi mundo era una pregunta y la respuesta era imprecisa. Cuando me permitía ser tan pendiente de cada detalle, cuando el simple hecho de observar podía ocupar todo mi tiempo…

Y simplemente me recuerda… Algo no va bien. Presiento que algo no va del todo bien. […]

Dos horas más tarde de aquello cogí las llaves y me fui a pasear. La noche era más fría de lo que imaginaba. La nariz moqueaba como en aquellas tardes de paseos invernales, no me importó caminar. He vuelto a leer las historias olvidadas de aquellos paisajes mágicos, de vidas de ensueño, de perdiciones y perdidos, de horizontes desconocidos. Pero incluso de vuelta a la cordura veía esa intranquilidad que te conté. Lo que no puedo negar es que durante ese tiempo pude valorar lo afortunada que soy por haber soñado tantísimo en todas las demás ocasiones. Mi virtud y mi castigo.

[…]

Y simplemente te lo quise contar. Porque sabría que lo entenderías. Y eso me reconforta. Así que gracias.

Buenas noches águila, no perturbo más tu sueño.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Afortunada eres, y serás, por haber soñado y por lo que te queda por soñar, mi pequeña. Las noches siguen siendo para volar, que nuestra mente se evada y viaje a lugares insospechados; si en algún momento eso se turbia... piensa en blanco, o en el color que desees... créeme que funciona. Y si aún así, no lo consigues... hazme un huequecito en tu alcoba, quizás sea más fácil que caigas en sueños... y que yo entre en ellos.
Quérote!
Piraña
PD: Qué bueno que vuelvas a escribir.

" Sed aequam memento rebus in arduis servare mentem "